EL DESARROLLO SOSTENIBLE EN ALERTA
Por: Ivette Laviada
En un estudio realizado por el Director del Centro Centroamericano de Población, Luis Rosero-Bixby de la Universidad de Costa Rica, se examinan las tendencias de fecundidad de siete países latinoamericanos en 15 áreas metropolitanas entre las que destacan cinco ciudades de la República Mexicana: Ciudad de México, Puebla, Guadalajara, Monterrey y Ciudad Juárez.
El propósito de dicho estudio es determinar cual es la tendencia que han seguido los países de Latinoamérica desde los años setenta hasta la primera década del siglo XXI en relación a la tasa de fecundidad de reemplazo, ya que se observa que cada día es menor el número de hijos que tienen las mujeres de esta región comparado con los hijos que tenían las mujeres latinoamericanas en las primeras décadas del siglo XX.
La preocupación de Rosero, es compartida por un buen numero de especialistas como la Maestra en Educación Familiar por la Universidad Panamericana Psicopedagoga María Alejandra Tallabs, quien sostiene que México se está acercando a la realidad de países europeos como España, Francia, Italia e Inglaterra, donde en un afán por reducir el crecimiento demográfico, adoptan políticas públicas antinatalistas que ponen en riesgo la sostenibilidad del mismo país.
Según los economistas, un país para sostener su población necesita una tasa mínima de reemplazo de 2.1 hijos por mujer, esto supone que no exista crecimiento demográfico, tan sólo igualar la población entre las personas que fallecen y las que nacen.
Si esto no se considera el desarrollo económico se hace más difícil, sobretodo porque las cosas han ido cambiando en las últimas décadas, por ejemplo la expectativa de vida es mayor y los jóvenes tardan más en insertarse en el mercado laboral.
En Europa la mayoría de los países están presentando una tasa de fecundidad de 1.3 a 1.5 hijos por mujer, lo que se puede leer como tasa negativa ya que es mayor el número de decesos con relación al número de nacimientos, y todavía peor porque la sociedad envejece y las pensiones se han de pagar por un mayor número de años sin que exista una fuerza laboral joven que genere los recursos para este fin. En la República Mexicana el promedio es de 2.2 hijos por mujer.
¿Qué factores hacen descender la tasa de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo? Lo que estamos padeciendo hoy, tiene sus orígenes en las décadas de los 50’s y 60’s; Por increíble que parezca el crecimiento sostenido de más de 4 hijos por mujer de los países latinoamericanos se empezaron a ver como “amenaza”, ya que éstos indicadores -el crecimiento demográfico- se decía que de seguir ascendiendo acabarían con los recursos.
Nada más alejado de la realidad, el crecimiento demográfico constituye el capital más valioso de un país: el capital humano.
Algunos recordarán cómo se nos vendió la idea en los 70´s de que “la familia pequeña vive mejor” y de que es mejor tener “pocos hijos para darles mucho” en aquel tiempo las mujeres tenían 5.7 hijos por mujer.
A cuatro décadas de ello, estamos viendo los efectos de esas políticas, en particular las mujeres que se preparan cada día mejor académicamente con lo cual unas rechazan la maternidad o bien otras que cuando llega la hora de formar una familia, resulta que el reloj biológico les juega una broma, pues ya no les es fácil embarazarse. (Según el estudio de Rosero el 20% no consiguen ser madres).
Vemos también como estas ideas continúan permeando, sobretodo en las más jóvenes pues no podemos dejar de lado que algunas minorías le quieren imponer a México políticas antinatalistas como la legalización del aborto y el uso del condón y la píldora del día siguiente para evitar los embarazos, antes que optar por un plan de formación sexual integral para hombres y mujeres, favorable a la familia que en verdad prevenga el embarazo adolescente y concientice a ambos sobre la etapa reproductiva de la mujer.
Podríamos decir que estamos en –alerta- antes de que nuestras tasas de fecundidad alcancen las cifras de Europa, necesitamos que gobierno, asociaciones civiles, medios de comunicación, escuelas y padres de familia hagamos un frente común para iniciar una campaña a favor de la familia, con políticas públicas que en realidad favorezcan su desarrollo, crecimiento y unidad ya que el futuro de una Nación está justamente en la familia.
¡Trabajemos por retomar la importancia de la familia! Y pongamos las condiciones para que pueda seguir cumpliendo su misión.
CON MIRADA DE MUJER
miércoles, 13 de abril de 2016
sábado, 9 de abril de 2016
HACER EL BIEN Y RESISTIR AL MAL
I. A pesar de la severa prohibición del sumo sacerdote del Sanedrín de que no volvieran a predicar y a enseñar de ningún modo en el nombre de Jesús1, los Apóstoles predicaban cada día con más libertad y entereza la doctrina de la fe. Y eran muchos los que se convertían y bautizaban. Entonces, fueron llevados de nuevo al Sanedrín. El Sumo Sacerdote les interrogó: ¿No os habíamos mandado expresamente que no enseñaseis en ese nombre? Pero vosotros habéis llenado Jerusalén con vuestra doctrina... Pedro y los Apóstoles respondieron: Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres2. Y siguieron anunciando la Buena Nueva.
La resistencia de los Apóstoles a obedecer los mandatos del Sanedrín no era orgullo ni desconocimiento de sus deberes sociales con la autoridad legítima. Se oponen porque se les quiere imponer un mandato injusto, que atenta a la ley de Dios. Recuerdan a sus jueces, con valentía y sencillez, que la obediencia a Dios es lo primero. Están convencidos de que «no hay peligro para quienes temen a Dios sino para quienes no lo temen»3, y de que es peor cometer injusticia que padecerla.
Los Apóstoles demuestran con su conducta la firmeza en la fe, lo hondo que han calado las enseñanzas del Señor después de haber recibido el Espíritu Santo, y también lo que pesa en sus vidas el honor de Dios4.
Hoy también pide el Señor a los suyos la fortaleza y la convicción de aquellos primeros, cuando, en algunos ambientes, se respira un clima de indiferencia, o de ataque frontal, más o menos velado, a los verdaderos valores humanos y cristianos. La conciencia bien formada impulsará al cristiano a cumplir las leyes como el mejor de los ciudadanos, y le urgirá también a tomar posición respecto a las normas contrarias a la ley natural que pudieran alguna vez promulgarse. El Estado no es jurídicamente omnipotente; no es la fuente del bien y del mal.
«Es obligación de los católicos presentes en las instituciones políticas –enseñan los obispos españoles– ejercer una acción crítica dentro de sus propias instituciones para que sus programas y actuaciones respondan cada vez mejor a las aspiraciones y criterios de la moral cristiana. En algunos casos puede resultar incluso obligatoria la objeción de concienciafrente a actuaciones o decisiones que sean directamente contradictorias con algún precepto de la moral cristiana»5.
La protección efectiva de los bienes fundamentales de la persona, el derecho a la vida desde la misma concepción, la protección del matrimonio y de la familia, la igualdad de oportunidades en la educación y en el trabajo, la libertad de enseñanza y de expresión, la libertad religiosa, la seguridad ciudadana, la contribución a la paz internacional, etcétera, forman parte del bien común, por el que deben luchar los cristianos6.
La pasividad ante asuntos tan importantes sería en realidad una lamentable claudicación y una omisión, en ocasiones grave, del deber de contribuir al bien común. Entrarían dentro de esos pecados de omisión de los que –además de los de pensamiento, palabra y obra– pedimos perdón cada día al Señor al comienzo de la Santa Misa. «Muchas realidades materiales, técnicas, económicas, sociales, políticas, culturales..., abandonadas a sí mismas, o en manos de quienes carecen de la luz de nuestra fe, se convierten en obstáculos formidables para la vida sobrenatural: forman como un coto cerrado y hostil a la Iglesia.
»Tú, por cristiano –investigador, literato, científico, político, trabajador...–, tienes el deber de santificar esas realidades. Recuerda que el universo entero –escribe el Apóstol– está gimiendo como en dolores de parto, esperando la liberación de los hijos de Dios»7.
II. Se mueve a nuestro alrededor un continuo flujo y reflujo de corrientes de opinión, de doctrinas, de ideologías, de interpretaciones muy diferentes del hombre y de la vida. Y esto, no ya a través de libros para especialistas, sino a través de novelas de moda, revistas gráficas, periódicos, programas televisivos al alcance de grandes y pequeños... Y en medio de esta confusión doctrinal, es necesaria una norma de discernimiento, un criterio claro, firme y profundo, que nos permita ver todo con la unidad y coherencia de una visión cristiana de la vida, que sabe que todo procede de Dios y a Dios se ordena.
La fe nos da un criterio estable que orienta, y la firmeza de los Apóstoles para llevarlo a la práctica. Nos da una visión clara del mundo, del valor de las cosas y de las personas, de los verdaderos y falsos bienes... Sin Dios y sin el conocimiento del fin último del hombre, el mundo deja de entenderse o se verá desde un ángulo parcial y deformado. Precisamente, «el aspecto más siniestramente típico de la época moderna consiste en la absurda tentación de querer construir un orden temporal sólido y fecundo sin Dios, único fundamento en el que puede sostenerse»8.
El cristiano no debe prescindir de su fe en ninguna circunstancia. «Aconfesionalismo. Neutralidad. —Viejos mitos que intentan siempre remozarse.
»¿Te has molestado en meditar lo absurdo que es dejar de ser católicos, al entrar en la Universidad o en la Asociación profesional o en la Asamblea sabia o en el Parlamento, como quien deja el sombrero en la puerta?»9. Esa actitud equivale a decir –en la política, en los negocios, en el modo de descansar o divertirme, cuando estoy con mis amigos, cuando elijo el colegio para mis hijos...–: aquí, en esta situación concreta, nada tiene que ver Dios; en estos asuntos no influye mi fe cristiana, todo esto ni viene de Dios ni a Dios se ordena.
Sin embargo, la fe ilumina toda la existencia. Todo se ordena a Dios. Pero esa ordenación ha de respetar la naturaleza propia de cada cosa. No se trata de convertir el mundo en una gran sacristía, ni los hogares en conventos, ni la economía en beneficencia... Pero, sin simplificaciones ingenuas,la fe debe informar el pensamiento y la acción del cristiano porque jamás, en ninguna circunstancia, en ningún momento del día se debe dejar de ser cristiano, y de conducirse y de pensar como tal.
Por eso, «los cristianos ejercerán sus respectivas profesiones movidos por el espíritu evangélico.No es buen cristiano quien somete su forma de actuar profesionalmente al deseo de ganar dinero o alcanzar poder como valor supremo o definitivo. Los profesionales cristianos, en cualquier área de la vida, deben ser ejemplo de laboriosidad, competencia, honradez, responsabilidad y generosidad»10.
III. Un cristiano no debe prescindir de la luz de la fe a la hora de valorar un programa político o social, o una obra de arte o cultural. No se detendrá en la consideración de un solo aspecto –económico, político, técnico, artístico...– para dar por buena una realidad. Si en ese acontecimiento político o social o en esa obra no se guarda la debida ordenación a Dios –manifestada en las exigencias de la Ley divina–, su valoración definitiva no puede ser más que una, negativa, cualquiera que sea el valor parcial de otros aspectos de esa realidad.
No se puede alabar esa política, esa ordenación social, una determinada obra cultural,cuando se transforma en instrumento del mal. Es una cuestión de estricta moralidad y, por tanto, de buen sentido. ¿Quién alabaría un insulto a su propia madre, porque estuviese compuesto en un verso con gran perfección rítmica? ¿Quién lo difundiría, alabando sus perfecciones, aun advirtiendo que eran solo «formales»? Es manifiesto que la perfección técnica de los medios no hace más que agravar la maldad de la cosa en sí desordenada, que de otra manera quizá pasaría inadvertida o tendría menos virulencia.
Ante crímenes abominables, como calificaba el Concilio Vaticano II a los abortos, la conciencia cristiana rectamente formada exige no participar en su realización, desaconsejarlos vivamente, impedirlos si es posible y, además, participar activamente por evitar o subsanar esa aberración moral en el ordenamiento jurídico. Ante esos hechos gravísimos, y otros semejantes que también se oponen frontalmente a la moral, nadie puede pensar que no puede hacer nada. Lo poco que cada uno puede hacer, debe hacerlo: especialmente participar con sentido de responsabilidad en la vida pública. «Mediante el ejercicio del voto encomendamos a unas instituciones determinadas y a personas concretas la gestión de asuntos públicos. De esta decisión colectiva dependen aspectos muy importantes de la vida social, familiar y personal, no solamente en el orden económico y material, sino también en el moral»11. En las manos de todos, de cada uno, si actúa con sentido sobrenatural y sentido común, está la tarea de hacer de este mundo, que Dios nos ha dado para habitar, un lugar más humano y medio de santificación personal. Si nos esforzamos en cumplir los deberes sociales, vivamos en una gran ciudad o en un pueblecito perdido, con un cargo importante o humilde en la sociedad, aunque pensemos que nuestra aportación es minúscula, seremos fieles al Señor, también si un día el Señor nos pide una actuación más heroica: Quien es fiel en lo poco, lo es también en lo mucho12.
1 Cfr. Hech 4, 18. — 2 Hech 5, 27-29. — 3 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, 13. — 4 Cfr. Sagrada Biblia, Hechos de los Apóstoles, EUNSA, Pamplona 1984, p. 108 ss. — 5 Conferencia Episcopal Española, Testigos de Dios vivo, 28-VI-1985, n. 64, e). — 6 ídem,Los católicos en la vida pública, 22-IV-1986, nn. 119-121. — 7 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 311. — 8 Juan XXIII, Enc. Mater et Magistra, 15-V-1961, 72. — 9 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 353. — 10 Conferencia Episcopal Española, Testigos de Dios vivo, n. 63. — 11 ídem, Los católicos en la vida pública, n. 118. — 12 Lc 16, 10.
† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) sólo nos ha autorizado a difundir la meditación diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribución por fotocopias u otras formas de distribución.
La autora es Gloria Griffo de Rodriguez. He copiado y pegado, por eso no sale al comienzo su nombre
La resistencia de los Apóstoles a obedecer los mandatos del Sanedrín no era orgullo ni desconocimiento de sus deberes sociales con la autoridad legítima. Se oponen porque se les quiere imponer un mandato injusto, que atenta a la ley de Dios. Recuerdan a sus jueces, con valentía y sencillez, que la obediencia a Dios es lo primero. Están convencidos de que «no hay peligro para quienes temen a Dios sino para quienes no lo temen»3, y de que es peor cometer injusticia que padecerla.
Los Apóstoles demuestran con su conducta la firmeza en la fe, lo hondo que han calado las enseñanzas del Señor después de haber recibido el Espíritu Santo, y también lo que pesa en sus vidas el honor de Dios4.
Hoy también pide el Señor a los suyos la fortaleza y la convicción de aquellos primeros, cuando, en algunos ambientes, se respira un clima de indiferencia, o de ataque frontal, más o menos velado, a los verdaderos valores humanos y cristianos. La conciencia bien formada impulsará al cristiano a cumplir las leyes como el mejor de los ciudadanos, y le urgirá también a tomar posición respecto a las normas contrarias a la ley natural que pudieran alguna vez promulgarse. El Estado no es jurídicamente omnipotente; no es la fuente del bien y del mal.
«Es obligación de los católicos presentes en las instituciones políticas –enseñan los obispos españoles– ejercer una acción crítica dentro de sus propias instituciones para que sus programas y actuaciones respondan cada vez mejor a las aspiraciones y criterios de la moral cristiana. En algunos casos puede resultar incluso obligatoria la objeción de concienciafrente a actuaciones o decisiones que sean directamente contradictorias con algún precepto de la moral cristiana»5.
La protección efectiva de los bienes fundamentales de la persona, el derecho a la vida desde la misma concepción, la protección del matrimonio y de la familia, la igualdad de oportunidades en la educación y en el trabajo, la libertad de enseñanza y de expresión, la libertad religiosa, la seguridad ciudadana, la contribución a la paz internacional, etcétera, forman parte del bien común, por el que deben luchar los cristianos6.
La pasividad ante asuntos tan importantes sería en realidad una lamentable claudicación y una omisión, en ocasiones grave, del deber de contribuir al bien común. Entrarían dentro de esos pecados de omisión de los que –además de los de pensamiento, palabra y obra– pedimos perdón cada día al Señor al comienzo de la Santa Misa. «Muchas realidades materiales, técnicas, económicas, sociales, políticas, culturales..., abandonadas a sí mismas, o en manos de quienes carecen de la luz de nuestra fe, se convierten en obstáculos formidables para la vida sobrenatural: forman como un coto cerrado y hostil a la Iglesia.
»Tú, por cristiano –investigador, literato, científico, político, trabajador...–, tienes el deber de santificar esas realidades. Recuerda que el universo entero –escribe el Apóstol– está gimiendo como en dolores de parto, esperando la liberación de los hijos de Dios»7.
II. Se mueve a nuestro alrededor un continuo flujo y reflujo de corrientes de opinión, de doctrinas, de ideologías, de interpretaciones muy diferentes del hombre y de la vida. Y esto, no ya a través de libros para especialistas, sino a través de novelas de moda, revistas gráficas, periódicos, programas televisivos al alcance de grandes y pequeños... Y en medio de esta confusión doctrinal, es necesaria una norma de discernimiento, un criterio claro, firme y profundo, que nos permita ver todo con la unidad y coherencia de una visión cristiana de la vida, que sabe que todo procede de Dios y a Dios se ordena.
La fe nos da un criterio estable que orienta, y la firmeza de los Apóstoles para llevarlo a la práctica. Nos da una visión clara del mundo, del valor de las cosas y de las personas, de los verdaderos y falsos bienes... Sin Dios y sin el conocimiento del fin último del hombre, el mundo deja de entenderse o se verá desde un ángulo parcial y deformado. Precisamente, «el aspecto más siniestramente típico de la época moderna consiste en la absurda tentación de querer construir un orden temporal sólido y fecundo sin Dios, único fundamento en el que puede sostenerse»8.
El cristiano no debe prescindir de su fe en ninguna circunstancia. «Aconfesionalismo. Neutralidad. —Viejos mitos que intentan siempre remozarse.
»¿Te has molestado en meditar lo absurdo que es dejar de ser católicos, al entrar en la Universidad o en la Asociación profesional o en la Asamblea sabia o en el Parlamento, como quien deja el sombrero en la puerta?»9. Esa actitud equivale a decir –en la política, en los negocios, en el modo de descansar o divertirme, cuando estoy con mis amigos, cuando elijo el colegio para mis hijos...–: aquí, en esta situación concreta, nada tiene que ver Dios; en estos asuntos no influye mi fe cristiana, todo esto ni viene de Dios ni a Dios se ordena.
Sin embargo, la fe ilumina toda la existencia. Todo se ordena a Dios. Pero esa ordenación ha de respetar la naturaleza propia de cada cosa. No se trata de convertir el mundo en una gran sacristía, ni los hogares en conventos, ni la economía en beneficencia... Pero, sin simplificaciones ingenuas,la fe debe informar el pensamiento y la acción del cristiano porque jamás, en ninguna circunstancia, en ningún momento del día se debe dejar de ser cristiano, y de conducirse y de pensar como tal.
Por eso, «los cristianos ejercerán sus respectivas profesiones movidos por el espíritu evangélico.No es buen cristiano quien somete su forma de actuar profesionalmente al deseo de ganar dinero o alcanzar poder como valor supremo o definitivo. Los profesionales cristianos, en cualquier área de la vida, deben ser ejemplo de laboriosidad, competencia, honradez, responsabilidad y generosidad»10.
III. Un cristiano no debe prescindir de la luz de la fe a la hora de valorar un programa político o social, o una obra de arte o cultural. No se detendrá en la consideración de un solo aspecto –económico, político, técnico, artístico...– para dar por buena una realidad. Si en ese acontecimiento político o social o en esa obra no se guarda la debida ordenación a Dios –manifestada en las exigencias de la Ley divina–, su valoración definitiva no puede ser más que una, negativa, cualquiera que sea el valor parcial de otros aspectos de esa realidad.
No se puede alabar esa política, esa ordenación social, una determinada obra cultural,cuando se transforma en instrumento del mal. Es una cuestión de estricta moralidad y, por tanto, de buen sentido. ¿Quién alabaría un insulto a su propia madre, porque estuviese compuesto en un verso con gran perfección rítmica? ¿Quién lo difundiría, alabando sus perfecciones, aun advirtiendo que eran solo «formales»? Es manifiesto que la perfección técnica de los medios no hace más que agravar la maldad de la cosa en sí desordenada, que de otra manera quizá pasaría inadvertida o tendría menos virulencia.
Ante crímenes abominables, como calificaba el Concilio Vaticano II a los abortos, la conciencia cristiana rectamente formada exige no participar en su realización, desaconsejarlos vivamente, impedirlos si es posible y, además, participar activamente por evitar o subsanar esa aberración moral en el ordenamiento jurídico. Ante esos hechos gravísimos, y otros semejantes que también se oponen frontalmente a la moral, nadie puede pensar que no puede hacer nada. Lo poco que cada uno puede hacer, debe hacerlo: especialmente participar con sentido de responsabilidad en la vida pública. «Mediante el ejercicio del voto encomendamos a unas instituciones determinadas y a personas concretas la gestión de asuntos públicos. De esta decisión colectiva dependen aspectos muy importantes de la vida social, familiar y personal, no solamente en el orden económico y material, sino también en el moral»11. En las manos de todos, de cada uno, si actúa con sentido sobrenatural y sentido común, está la tarea de hacer de este mundo, que Dios nos ha dado para habitar, un lugar más humano y medio de santificación personal. Si nos esforzamos en cumplir los deberes sociales, vivamos en una gran ciudad o en un pueblecito perdido, con un cargo importante o humilde en la sociedad, aunque pensemos que nuestra aportación es minúscula, seremos fieles al Señor, también si un día el Señor nos pide una actuación más heroica: Quien es fiel en lo poco, lo es también en lo mucho12.
1 Cfr. Hech 4, 18. — 2 Hech 5, 27-29. — 3 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, 13. — 4 Cfr. Sagrada Biblia, Hechos de los Apóstoles, EUNSA, Pamplona 1984, p. 108 ss. — 5 Conferencia Episcopal Española, Testigos de Dios vivo, 28-VI-1985, n. 64, e). — 6 ídem,Los católicos en la vida pública, 22-IV-1986, nn. 119-121. — 7 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 311. — 8 Juan XXIII, Enc. Mater et Magistra, 15-V-1961, 72. — 9 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 353. — 10 Conferencia Episcopal Española, Testigos de Dios vivo, n. 63. — 11 ídem, Los católicos en la vida pública, n. 118. — 12 Lc 16, 10.
† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) sólo nos ha autorizado a difundir la meditación diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribución por fotocopias u otras formas de distribución.
La autora es Gloria Griffo de Rodriguez. He copiado y pegado, por eso no sale al comienzo su nombre
Haz
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Lo acabo de sacar de la ultima enciclica del Papa Francisco sobre Familia Amoris Laititia
Lo que sigue es una gentileza, de las habituales de Gloria Griffo de Rodriguez desde Panamá
Sí a la educación sexual
280. El Concilio Vaticano II planteaba la necesidad de «una positiva y prudente educación sexual» que llegue a los niños y adolescentes «conforme avanza su edad» y «teniendo en cuenta el progreso de la psicología, la pedagogía y la didáctica»[301]. Deberíamos preguntarnos si nuestras instituciones educativas han asumido este desafío. Es difícil pensar la educación sexual en una época en que la sexualidad tiende a banalizarse y a empobrecerse. Sólo podría entenderse en el marco de una educación para el amor, para la donación mutua. De esa manera, el lenguaje de la sexualidad no se ve tristemente empobrecido, sino iluminado. El impulso sexual puede ser cultivado en un camino de autoconocimiento y en el desarrollo de una capacidad de autodominio, que pueden ayudar a sacar a la luz capacidades preciosas de gozo y de encuentro amoroso.
281. La educación sexual brinda información, pero sin olvidar que los niños y los jóvenes no han alcanzado una madurez plena. La información debe llegar en el momento apropiado y de una manera adecuada a la etapa que viven. No sirve saturarlos de datos sin el desarrollo de un sentido crítico ante una invasión de propuestas, ante la pornografía descontrolada y la sobrecarga de estímulos que pueden mutilar la sexualidad. Los jóvenes deben poder advertir que están bombardeados por mensajes que no buscan su bien y su maduración. Hace falta ayudarles a reconocer y a buscar las influencias positivas, al mismo tiempo que toman distancia de todo lo que desfigura su capacidad de amar. Igualmente, debemos aceptar que «la necesidad de un lenguaje nuevo y más adecuado se presenta especialmente en el tiempo de presentar a los niños y adolescentes el tema de la sexualidad»[302].
282. Una educación sexual que cuide un sano pudor tiene un valor inmenso, aunque hoy algunos consideren que es una cuestión de otras épocas. Es una defensa natural de la persona que resguarda su interioridad y evita ser convertida en un puro objeto. Sin el pudor, podemos reducir el afecto y la sexualidad a obsesiones que nos concentran sólo en la genitalidad, en morbosidades que desfiguran nuestra capacidad de amar y en diversas formas de violencia sexual que nos llevan a ser tratados de modo inhumano o a dañar a otros.
283. Con frecuencia la educación sexual se concentra en la invitación a «cuidarse», procurando un «sexo seguro». Esta expresión transmite una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. Asi se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida. Es irresponsable toda invitación a los adolescentes a que jueguen con sus cuerpos y deseos, como si tuvieran la madurez, los valores, el compromiso mutuo y los objetivos propios del matrimonio. De ese modo se los alienta alegremente a utilizar a otra persona como objeto de búsquedas compensatorias decarencias o de grandes límites. Es importante más bien enseñarles un camino en torno a las diversas expresiones del amor, al cuidado mutuo, a la ternura respetuosa, a la comunicación rica de sentido. Porque todo eso prepara para un don de sí íntegro y generoso que se expresará, luego de un compromiso público, en la entrega de los cuerpos. La unión sexual en el matrimonio aparecerá así como signo de un compromiso totalizante, enriquecido por todo el camino previo.
284. No hay que engañar a los jóvenes llevándoles a confundir los planos: la atracción «crea, por un momento, la ilusión de la “unión”, pero, sin amor, tal unión deja a los desconocidos tan separados como antes»[303]. El lenguaje del cuerpo requiere el paciente aprendizaje que permite interpretar y educar los propios deseos para entregarse de verdad. Cuando se pretende entregar todo de golpe es posible que no se entregue nada. Una cosa es comprender las fragilidades de la edad o sus confusiones, y otra es alentar a los adolescentes a prolongar la inmadurez de su forma de amar. Pero ¿quién habla hoy de estas cosas? ¿Quién es capaz de tomarse en serio a los jóvenes? ¿Quién les ayuda a prepararse en serio para un amor grande y generoso? Se toma demasiado a la ligera la educación sexual.
285. La educación sexual debería incluir también el respeto y la valoración de la diferencia, que muestra a cada uno la posibilidad de superar el encierro en los propios límites para abrirse a la aceptación del otro. Más allá de las comprensibles dificultades que cada uno pueda vivir, hay que ayudar a aceptar el propio cuerpo tal como ha sido creado, porque «una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación [...] También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente»[304]. Sólo perdiéndole el miedo a la diferencia, uno puede terminar de liberarse de la inmanencia del propio ser y del embeleso por sí mismo. La educación sexual debe ayudar a aceptar el propio cuerpo, de manera que la persona no pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma»[305].
286. Tampoco se puede ignorar que en la configuración del propio modo de ser, femenino o masculino, no confluyen sólo factores biológicos o genéticos, sino múltiples elementos que tienen que ver con el temperamento, la historia familiar, la cultura, las experiencias vividas, la formación recibida, las influencias de amigos, familiares y personas admiradas, y otras circunstancias concretas que exigen un esfuerzo de adaptación. Es verdad que no podemos separar lo que es masculino y femenino de la obra creada por Dios, que es anterior a todas nuestras decisiones y experiencias, donde hay elementos biológicos que es imposible ignorar. Pero también es verdad que lo masculino y lo femenino no son algo rígido. Por eso es posible, por ejemplo, que el modo de ser masculino del esposo pueda adaptarse de manera flexible a la situación laboral de la esposa. Asumir tareas domésticas o algunos aspectos de la crianza de los hijos no lo vuelven menos masculino ni significan un fracaso, una claudicación o una vergüenza. Hay que ayudar a los niños a aceptar con normalidad estos sanos «intercambios», que no quitan dignidad alguna a la figura paterna. La rigidez se convierte en una sobreactuación de lo masculino o femenino, y no educa a los niños y jóvenes para la reciprocidad encarnada en las condiciones reales del matrimonio. Esa rigidez, a su vez, puede impedir el desarrollo de las capacidades de cada uno, hasta el punto de llevar a considerar como poco masculino dedicarse al arte o a la danza y poco femenino desarrollar alguna tarea de conducción. Esto gracias a Dios ha cambiado, pero en algunos lugares ciertas concepciones inadecuadas siguen condicionando la legítima libertad y mutilando el auténtico desarrollo de la identidad concreta de los hijos o de sus potencialidades.
martes, 29 de marzo de 2016
ABORTO EQUIPARABLE A TRATA DE PERSONAS
Por: Ivette Laviada
En el marco de la CSW60 en las Naciones Unidas, se organizaron más de 150 eventos paralelos auspiciados por agencias de la ONU y asociaciones civiles mientras los Estados Parte analizaban la Condición jurídica y social de la Mujer cuyo tema principal en esta Sesión fue el empoderamiento de la mujer y el desarrollo sostenible.
Los eventos ofrecidos tenían que ver con temas de violencia, legislación, paz y seguridad, educación y tecnología, trabajo y economía, pobreza, grupos étnicos, sanidad y acceso al agua, medio ambiente, discapacidad, adulto mayor, matrimonio infantil, salud materna, paridad política, refugiados y migrantes, trata de personas, derechos humanos, Agenda 2030, Metas del Desarrollo Sostenible, acceso a fondos y por primera vez hubieron tres eventos para promover el aborto sin el disfraz recurrente de los “derechos sexuales y reproductivos”.
¿Quiénes estaban detrás? IPPF y algunas personas afines a ellos de ONU Mujeres.
International Planned Parenthood Federation (IPPF) es la promotora de abortos más grande del mundo, quienes recientemente fueron descubiertos porque venden en partes a los bebés abortados.
Habíamos comentado en entregas anteriores que el aborto podría ser una de las tres cabezas que componen el monstruo de la trata de personas.
Para que se configure el delito de trata se necesita la captación, el traslado, el transporte, la acogida o la recepción de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño, rapto, el abuso de poder o abuso de la situación de vulnerabilidad u otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su actividad.
Analizándolo así, vemos que quienes promueven el aborto replican acciones que configuran la trata de personas pues hoy por hoy captan cada día más jóvenes mediante el engaño y el abuso de la situación de vulnerabilidad para lucrarse con su actividad.
Los abortos cuestan y en muchos casos se practican en forma clandestina.
En nuestro país como en muchísimos otros por tratarse de un delito no se anuncian en las Clínicas y aún cuando en Ciudad de México (antes D.F.) algunas mujeres pueden acceder a este crimen en forma gratuita porque se despenalizó el aborto antes de las 12 semanas bajo el nombre de “interrupción legal del embarazo” la mayoría de los abortos practicados generan grandes ganancias para sus promotores, porque es de todos sabido que se realizan en todos los estados.
Sólo así se puede entender la desesperación de quienes se benefician de esta practica por legalizar su actividad, es obvio que no quieren seguir haciéndolo en la clandestinidad y para ello esgrimen cualquier discurso con el afán de convencer, lo malo es que los discursos contradictorios no logran convencer tan sólo imponer ideas que carecen de sustento real.
¿Se puede creer que el aborto es un acto de humanidad? Así lo dijo Tewodros Melesse, director general de IPPF sede en Londres, afirmando que el aborto es mejor por “razones humanitarias” antes que dejar crecer a un bebé en la pobreza o víctima de violaciones.
¿Se puede creer que el aborto es la solución para acabar con los problemas del medio ambiente? Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la ONU sobre Cambio Climático, sugiere que la manera efectiva de luchar contra ello es reduciendo la población.
No lograron su cometido, en la ONU en la CSW60 el aborto no es admitido como un derecho para las mujeres, seguirán tratando de imponerlo bajo su consabido disfraz.
Por: Ivette Laviada
En el marco de la CSW60 en las Naciones Unidas, se organizaron más de 150 eventos paralelos auspiciados por agencias de la ONU y asociaciones civiles mientras los Estados Parte analizaban la Condición jurídica y social de la Mujer cuyo tema principal en esta Sesión fue el empoderamiento de la mujer y el desarrollo sostenible.
Los eventos ofrecidos tenían que ver con temas de violencia, legislación, paz y seguridad, educación y tecnología, trabajo y economía, pobreza, grupos étnicos, sanidad y acceso al agua, medio ambiente, discapacidad, adulto mayor, matrimonio infantil, salud materna, paridad política, refugiados y migrantes, trata de personas, derechos humanos, Agenda 2030, Metas del Desarrollo Sostenible, acceso a fondos y por primera vez hubieron tres eventos para promover el aborto sin el disfraz recurrente de los “derechos sexuales y reproductivos”.
¿Quiénes estaban detrás? IPPF y algunas personas afines a ellos de ONU Mujeres.
International Planned Parenthood Federation (IPPF) es la promotora de abortos más grande del mundo, quienes recientemente fueron descubiertos porque venden en partes a los bebés abortados.
Habíamos comentado en entregas anteriores que el aborto podría ser una de las tres cabezas que componen el monstruo de la trata de personas.
Para que se configure el delito de trata se necesita la captación, el traslado, el transporte, la acogida o la recepción de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño, rapto, el abuso de poder o abuso de la situación de vulnerabilidad u otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su actividad.
Analizándolo así, vemos que quienes promueven el aborto replican acciones que configuran la trata de personas pues hoy por hoy captan cada día más jóvenes mediante el engaño y el abuso de la situación de vulnerabilidad para lucrarse con su actividad.
Los abortos cuestan y en muchos casos se practican en forma clandestina.
En nuestro país como en muchísimos otros por tratarse de un delito no se anuncian en las Clínicas y aún cuando en Ciudad de México (antes D.F.) algunas mujeres pueden acceder a este crimen en forma gratuita porque se despenalizó el aborto antes de las 12 semanas bajo el nombre de “interrupción legal del embarazo” la mayoría de los abortos practicados generan grandes ganancias para sus promotores, porque es de todos sabido que se realizan en todos los estados.
Sólo así se puede entender la desesperación de quienes se benefician de esta practica por legalizar su actividad, es obvio que no quieren seguir haciéndolo en la clandestinidad y para ello esgrimen cualquier discurso con el afán de convencer, lo malo es que los discursos contradictorios no logran convencer tan sólo imponer ideas que carecen de sustento real.
¿Se puede creer que el aborto es un acto de humanidad? Así lo dijo Tewodros Melesse, director general de IPPF sede en Londres, afirmando que el aborto es mejor por “razones humanitarias” antes que dejar crecer a un bebé en la pobreza o víctima de violaciones.
¿Se puede creer que el aborto es la solución para acabar con los problemas del medio ambiente? Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la ONU sobre Cambio Climático, sugiere que la manera efectiva de luchar contra ello es reduciendo la población.
No lograron su cometido, en la ONU en la CSW60 el aborto no es admitido como un derecho para las mujeres, seguirán tratando de imponerlo bajo su consabido disfraz.
ESCLAVITUD MODERNA = VIENTRES DE ALQUILER
Por: Ivette Laviada
En la pasada colaboración, comentamos que abordaríamos el tema de los vientres subrogados y el aborto como las nuevas caras de la trata de personas, dos cabezas más del terrible monstruo que acecha a las mujeres de todo el mundo.
En esta entrega, hablaremos de los vientres de alquiler o subrogados que han vuelto populares algunos artistas famosos.
Recordemos que la definición de trata de personas involucra la captación, el traslado, el transporte, la acogida o la recepción de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño, rapto, el abuso de la situación de vulnerabilidad u otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su actividad.
Pues bien, numerosas de estas actividades se ven involucradas en la forma en la que tratan a las mujeres que tienen encerradas con fines reproductivos y desgraciadamente también se cumplen en aquellas mujeres que incitan a practicarse abortos.
Desde hace algún tiempo las denuncias se han estado haciendo, dejando al descubierto prácticas realizadas según estudios serios como el que mandó a hacer el Gobierno de Suecia quienes condenan la renta de vientres, por qué aseguran que detrás de ella hay toda una industria que compra y vende bebés.
El periódico británico The Guardian, también ha publicado un artículo que denuncia prácticas de esta índole en hospitales de Tailandia y en donde las mujeres permanecen presas con guardias armados que las controlan.
También la periodista Milena Castigli, habla de las fábricas de niños en Nigeria, en dónde las mujeres son esclavizadas para proveer hijos a parejas ricas que pueden pagarlos. Las mujeres jóvenes son secuestradas, segregadas y violadas durante meses y utilizadas como incubadoras para los recién nacidos, que serán después vendidos al extranjero para fines desconocidos, colocados en el circuito de las adopciones internacionales y vendidos a un alto precio a parejas que se hacen de estos bebés cual si fueran productos de mercado tasados por mencionar tan sólo unos ejemplos en 150 mil dólares si los padres compradores adquieren a estos bebes en Estados Unidos o Canadá, 45 mil dólares si la compra se da en Latinoamérica o 100 mil euros si los compradores son europeos.
A juzgar por el Centro de Investigación Early Institute, entre otros problemas que se enfrentan dichos los anteriores, están los legales, porque las criaturas a veces quedan en el limbo, sin derecho a identidad, nombre ni nacionalidad, contrario a lo establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Desgraciadamente estas acciones se repiten en numerosos países en dónde la pobreza y la situación de vulnerabilidad de las mujeres es alto, como India e incluso México ya que Tabasco es el único estado que ha legislado a favor de este procedimiento y del que también se tienen reportes de explotación.
Afortunadamente, en México ya se han tomado acciones al respecto, pues recientemente la senadora Mely Romero pidió se tipificara como delito en la Ley de Trata de personas la subrogación de vientres y que contó con la aprobación de la Cámara de Diputados quienes incluso ampliaron las penas con prisión de 15 a 30 años a quien explote a una mujer con el fin de la gestación, para que después de nacido sea separado de su madre.
La comunidad mundial está volteando a ver este enorme negocio que trae utilidades millonarias, en la ONU se está discutiendo en el marco de la CSW60, esperemos a ver las conclusiones para atacar a fondo el problema y combatir esta forma tan terrible de violencia.
martes, 22 de marzo de 2016
HABLEMOS DE TOLERANCIA, QUE TAL?
Mis amigos, en estos dos últimos días el Cono Sur, de América, ha sido tocado por un par, al menos, un par de acontecimientos, que llaman a la reflexión.
Ayer en Chile se realizó la MARCHA EN DEFENSA DE LA VIDA HUMANA y, no sin sorpresa, se observa en las fotografías y en los videos, como algunas "feministas a ultranza" que se llaman a sí mismas "tolerantes" porque toleran y practican todo tipo de atrocidades contra la naturaleza humana, en particular en materia sexual, "atacaron de modo más que violento" a otras mujeres y a jóvenes que se encontraban marchando pacíficamente, en ejercicio de su derecho de expresión y de libertad.
Por otra parte, en la fecha ha arribado, lastimosamente, a la República Argentina, el señor Barak Obama, gran protagonista de la imposición a la última Asamblea de Naciones Unidas del pretendido derecho al aborto y de todos los comprendidos en la diabólica expresión, "derechos sexuales y reproductivos".
Ustedes se preguntaran, que tienen de común estas dos noticias?. Bien, que en ambos casos estamos hablando de personajes que sostienen, con muchos dólares, con su política, con su conducta y con toda su apología ( a veces disimulada ) la cultura de la muerte.
La mujeres que en Chile fueron brutales con otras mujeres, son las que se llenan la boca hablando del "derecho a la libre elección sobre su cuerpo" que debe asistirles a todas las mujeres. Claro, este es el argumento, cuando proponen que se mate al bebé -persona distinta a la madre - que una mujer puede llevar en su vientre. Sin embargo, ellas golpearon rudamente "el cuerpo de numerosas mujeres, de una manera cuasi animal".
Y Mr Obama es el gran sostenedor de la Internacional de la Muerte: Panned Parenhood, que no sólo invierte millones de dólares (parte de los cuales les regala el gobierno de Barak) para practicar todo tipo de abortos, sino, que por si se quedaran pobres "vende los órganos de los bebés que han sacrificado" .
Obama, su secretaria de Estado, la señora H. Clinton, y la cónyuge de Obama, son grandes predicadores de la nueva "cuasi religión", que hay envuelta en el título de Nuevo Orden Mundial. Ese nuevo orden que ha decretado que deben ser despoblados los países, que ellos llaman pobres, en beneficio de los del Norte, que son los hijos ricos que se jugaron toda su fortuna natural a la ruleta de las pésimas administraciones. Y hoy casi no tienen recursos naturales. buscan nuestra agua potable. ellos la derrocharon.
En verdad, más allá de la conveniencia, para Argentina, de regresar al teatro del comercio mundial, del que había sido sustraída por una gobernante enferma y patética, más allá de eso, nada le debe Argentina a los Estados Unidos, en materia cultural y nada necesita, en absoluto de su cultura licenciosa y mortal. Por eso, la visita de ese personaje de Estado a un país como el mío, no aporta nada, no aporta, su presencia, sino un terrible malestar, no porque tengamos pensamientos izquierdistas (hoy Obama está mucho más a la izquierda que los mejores zurdos del Sur del Continente), sino porque su presencia huele mal, huele a violencia a carencia de valores, a avasallamiento de Derechos Fundamentales como el Derecho a la vida y los que competen a la familia, a la única familia que salió de la Naturaleza, la que se funda en la unión estable entre varón y mujer y abierta a los hijos, a los que quieran ese hombre y esa mujer, mal que les pese a los "despobladores profesionales".
El mundo está entretenido, con el terrible y penoso atentado acontecido en Bruselas, todos lamentamos y rogamos por las víctimas, pero ese es sólo un tipo de violencia, las de los fanáticos que matan con explosivos, hay otras violencias, como las que he señalado en párrafos anteriores, que ocurren a diario, sin explosión en muchos países del mundo y que han cobrado, solamente en la India 12.000.000 de mujeres no natas, abortadas por el hecho de ser mujeres. Esa violencia, no tiene prensa, no tiene quien le salga al paso y nosotros, no podemos callar, como si no ocurriera.
Mencioné la India por dar unas cifras bien conocidas, pero me consta que en América, en nuestra América Hispana, se matan cada día miles de niños en el vientre materno, porque alguien inventó el derecho a matar a los que menos pueden defenderse. Son los que no claman, no convocan a conferencias de prensa. Los niños por nacer, los grandes mártires de fines del siglo XX y lo que va de este XXI, que parece peor que su antecesor.
Dios guarde a América y, rompamos el silencio.
Dra. Nereida Brumat Decker
Mis amigos, en estos dos últimos días el Cono Sur, de América, ha sido tocado por un par, al menos, un par de acontecimientos, que llaman a la reflexión.
Ayer en Chile se realizó la MARCHA EN DEFENSA DE LA VIDA HUMANA y, no sin sorpresa, se observa en las fotografías y en los videos, como algunas "feministas a ultranza" que se llaman a sí mismas "tolerantes" porque toleran y practican todo tipo de atrocidades contra la naturaleza humana, en particular en materia sexual, "atacaron de modo más que violento" a otras mujeres y a jóvenes que se encontraban marchando pacíficamente, en ejercicio de su derecho de expresión y de libertad.
Por otra parte, en la fecha ha arribado, lastimosamente, a la República Argentina, el señor Barak Obama, gran protagonista de la imposición a la última Asamblea de Naciones Unidas del pretendido derecho al aborto y de todos los comprendidos en la diabólica expresión, "derechos sexuales y reproductivos".
Ustedes se preguntaran, que tienen de común estas dos noticias?. Bien, que en ambos casos estamos hablando de personajes que sostienen, con muchos dólares, con su política, con su conducta y con toda su apología ( a veces disimulada ) la cultura de la muerte.
La mujeres que en Chile fueron brutales con otras mujeres, son las que se llenan la boca hablando del "derecho a la libre elección sobre su cuerpo" que debe asistirles a todas las mujeres. Claro, este es el argumento, cuando proponen que se mate al bebé -persona distinta a la madre - que una mujer puede llevar en su vientre. Sin embargo, ellas golpearon rudamente "el cuerpo de numerosas mujeres, de una manera cuasi animal".
Y Mr Obama es el gran sostenedor de la Internacional de la Muerte: Panned Parenhood, que no sólo invierte millones de dólares (parte de los cuales les regala el gobierno de Barak) para practicar todo tipo de abortos, sino, que por si se quedaran pobres "vende los órganos de los bebés que han sacrificado" .
Obama, su secretaria de Estado, la señora H. Clinton, y la cónyuge de Obama, son grandes predicadores de la nueva "cuasi religión", que hay envuelta en el título de Nuevo Orden Mundial. Ese nuevo orden que ha decretado que deben ser despoblados los países, que ellos llaman pobres, en beneficio de los del Norte, que son los hijos ricos que se jugaron toda su fortuna natural a la ruleta de las pésimas administraciones. Y hoy casi no tienen recursos naturales. buscan nuestra agua potable. ellos la derrocharon.
En verdad, más allá de la conveniencia, para Argentina, de regresar al teatro del comercio mundial, del que había sido sustraída por una gobernante enferma y patética, más allá de eso, nada le debe Argentina a los Estados Unidos, en materia cultural y nada necesita, en absoluto de su cultura licenciosa y mortal. Por eso, la visita de ese personaje de Estado a un país como el mío, no aporta nada, no aporta, su presencia, sino un terrible malestar, no porque tengamos pensamientos izquierdistas (hoy Obama está mucho más a la izquierda que los mejores zurdos del Sur del Continente), sino porque su presencia huele mal, huele a violencia a carencia de valores, a avasallamiento de Derechos Fundamentales como el Derecho a la vida y los que competen a la familia, a la única familia que salió de la Naturaleza, la que se funda en la unión estable entre varón y mujer y abierta a los hijos, a los que quieran ese hombre y esa mujer, mal que les pese a los "despobladores profesionales".
El mundo está entretenido, con el terrible y penoso atentado acontecido en Bruselas, todos lamentamos y rogamos por las víctimas, pero ese es sólo un tipo de violencia, las de los fanáticos que matan con explosivos, hay otras violencias, como las que he señalado en párrafos anteriores, que ocurren a diario, sin explosión en muchos países del mundo y que han cobrado, solamente en la India 12.000.000 de mujeres no natas, abortadas por el hecho de ser mujeres. Esa violencia, no tiene prensa, no tiene quien le salga al paso y nosotros, no podemos callar, como si no ocurriera.
Mencioné la India por dar unas cifras bien conocidas, pero me consta que en América, en nuestra América Hispana, se matan cada día miles de niños en el vientre materno, porque alguien inventó el derecho a matar a los que menos pueden defenderse. Son los que no claman, no convocan a conferencias de prensa. Los niños por nacer, los grandes mártires de fines del siglo XX y lo que va de este XXI, que parece peor que su antecesor.
Dios guarde a América y, rompamos el silencio.
Dra. Nereida Brumat Decker
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17:04 (hace 22 horas)
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Dios le envió «un ángel» y fue feliz en medio del infierno
A sus 87 años atiende a embarazadas con problemas
Preso en el campo nazi de Dachau, Dios le envió «un ángel» y fue feliz en medio del infierno Desnutrido, desmoralizado y sin esperanza, un joven Bernard Py conoció en el campo a un dominico que le cambió la vida. Preso en el campo nazi de Dachau, Dios le envió «un ángel» y fue feliz en medio del infierno
Javier Lozano / ReL
La historia de Bernard Py es la de una conversión, la de un encuentro con Jesucristo en el lugar más insospechado, en un sitio en el que muchos creían que Dios no había aparecido. Sin embargo, es en la oscuridad donde Dios se manifiesta con mayor fuerza la luz. Así lo atestigua el ahora médico jubilado francés de 87 años, cuya vida da para un libro, y de hecho lo ha dado.
Durante la II Guerra Mundial fue internado junto con su hermano, su padre y su padrino en el campo de concentración nazi de Dachau. Allí vio la maldad y la muerte en primera persona, tanto que ni su padre ni su padrino salieron vivos de aquel fatídico lugar. Pero en medio de este sufrimiento inmenso y de las condiciones infrahumanas este francés “encontró la felicidad”.
Detenido por los nazis junto a su familia
¿Cómo ser feliz en medio de tanta muerte? Allí encontró a Dios y asegura que recibió un segundo bautismo. De la muerte pasó a la vida. De la desesperación, de no sentirse persona, de vivir sin esperanza se transformó para poder vivir el día a día bajo la providencia y como un don de Dios. Y todo ello en uno de los sitios más oscuros creados por el hombre en los últimos tiempos, el campo de Dachau.
Esta historia de Bernard Py comienza en verano de 1944. Tenía 19 años y era estudiante de Medicina. En sus vacaciones se trasladó junto con su hermano mayor a la residencia familiar. Allí colaboraron con la resistencia pero la Gestapo localizó de dónde provenía la ayuda. Los nazis arrestaron a cientos de personas del pueblo de Py y de los que estaban alrededor, todos los que tuvieran entre 16 y 60 años.
Enviado a un campo de concentración
Junto con sus familiares y vecinos fue interrogado brutalmente para que delatara a los líderes de la resistencia. Fue sometido a la tortura de la bañera durante sus interrogatorios e incluso fue víctima de latigazos. De su Francia natal fue trasladado con parte de su familia al campo de Dachau, del que muchos ya no volvieron. Allí les encomendaron tareas sobrehumanas en condiciones lamentables. La esperanza de vida en el campo era de seis meses. Trabajaba la tierra en un horario que iba de las cinco de la madrugada a las ocho de la tarde. Apenas iban vestidos pese al frío del invierno alemán. Además, estaba aquejado de desnutrición. El deterioro de Py era permanente: perdía peso de manera alarmante y comenzaba a ver afectado su sistema nervioso y cerebral. Y todo ello sin higiene alguna.
Su deterioro físico y espiritual
Sin embargo, el ámbito físico no era su único problema. Había otro de igual o mayor importancia: el personal y espiritual. Su autoestima estaba por los suelos. Se odiaba y se sentía inferior. Comenzaba también en él una muerte óntica, del interior de su ser. Ya no temía la muerte pues era parte de la rutina del día a día mientras las burlas, el maltrato y las palizas hacían en él más mella psicológica que física.
El ángel enviado del cielo
Pero justo en el momento más oscuro de su vida, justo cuando tocaba fondo apareció un ángel, un enviado de Dios que le cambió la vida, incluso interno en un campo de concentración nazi. Este ángel no era otro que un joven y valiente fraile dominico, el padre Álex Morelli. Arriesgando su propia vida hizo de manera clandestina de capellán en el campo de concentración. El había seguido el llamamiento del arzobispo de París, el cardenal Suhard, para ser capellán clandestino de todos los franceses. Este apostolado le llevó a Dachau y allí siguió desarrollándolo a rajatabla.
Y así llegó el encuentro entre este fraile y un joven Bernard sin esperanza, sin vida. Durante semanas y en encuentros breves comienza a hablarle de Dios. “Tardé muchas horas días en absorber lo que me decía durante estos encuentros furtivos puesto que mi alma estaba reseca y sedienta”.
“Dios es amor”
Su interior, sin embargo, iba experimentando un cambio. Comenzaba en él a fluir la esperanza aunque en el campo todo externamente fuera a peor. Y empieza a interiorizar el gran cambio en su vida. “El padre me hacía entender que Dios es amor” y que se preocupaba por él, sufría por él. Llega a la certeza de que no está sólo.
“Este dominico me enseña que tengo dos ayudas esenciales, siempre que las quiera y las pida: la Providencia y la Gracia”, recuerda ahora Bernard casi 60 años después. Confirma que la providencia va apareciendo “misteriosamente y en silencio” en pequeños detalles así como la Gracia, pues a pesar de todo siente la “dignidad de ser hijo de Dios”.
El joven Bernard va recuperando su persona. Ni las duras horas de trabajo ni el tifus que asolaba el campo, ni la muerte ni la privación de libertad. Había algo en él que superaba todo esto. Lo que le producía la muerte ahora ya no podía con él.
El gran encuentro con Cristo
Pero el encuentro más grande con el Señor estaba aún por llegar. El broche a un encuentro profundo. Un tarde helada de invierno, Bernard recibió del padre Morelli la comunión a escondidas. La sagrada forma estaba envuelta en un trozo de papel que dejó en su bolsillo de la camisa.
Mientras trabaja, completamente helado, sintió un calentamiento enorme. Era una explosión de auténtica felicidad en todos los planos: “físico, psicológico y espiritual”. La fuente de calor estaba situada en el pecho y era “Jesús en la Eucaristía”. “Fue un signo personal y único, que permanece en mí inolvidable: la felicidad gustada infinitamente. Posteriormente lo relacioné con una consagración al Sagrado Corazón que habíamos hecho al principio de nuestro internamiento”. Ya no temía a nada. Ni a la muerte, pues estaba convencido de que Dios le daría la gracia de morir cristianamente, ni al trabajo. Era feliz. Feliz en medio de la muerte. “Había recibido una perla inigualable en el infierno”.
Su lucha contra el holocausto del siglo XXI
Finalmente, él y su hermano fueron liberados mientras su padre y padrino fallecieron en aquel lugar. Bernard siguió con sus estudios de medicina. Ejerció como tal y tuvo una familia numerosa. Al final de sus años dedicó su vida a ayudar a mujeres embarazadas en dificultades. A través de un teléfono las escucha, asesora y anima. Pues es consciente y ha vivido en primera persona otro holocausto similar al del aborto. “Toda vida es frágil y sagrada”, reconoce ahora a sus 87 años, edad que no le impide seguir acompañando a estas mujeres.
Además, ha convertido su casa en un hogar para peregrinos que están de paso. La gratuidad de la vida y del amor le ha hecho dar lo mismo que él mismo recibió hace casi 60 años.
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